domingo 9 de marzo de 2008

La huida hacia el horizonte

Hoy sientes que la tristeza llena tus entrañas, asomas la cabeza del agujero donde te habías escondido, y ves que no merecía la pena levantarse, el viento se la llevó soplando entre sus finos cabellos color centeno, la rosa se marchita en el jarrón donde incluso el agua quiso escapar, nada te retiene ya aquí, solo la inercia y el miedo, siempre el miedo atenazándote, impidiéndote alcanzarla, susurrándote al oído que no te arriesges, que no merece la pena. En tu profundidad te sientes seguro, invencible, pero no te das cuenta que ya has perdido, y que si no te mueves moriras en vida, ignoras lo que te deparará el futuro, pero te intentas convencer que esto es lo que quieres, que no te hace falta soñar despierto, que son tonterias, que tu cómodo agujero no es tan aburrido como sabes que es.
Ella quizás pasó malos tiempos, vió que el mar se retiraba a su paso, pero siguió firme, incansable, subió hasta la cima y vió que la flor que coronaba el mundo era más bonita de lo que nunca pudo imagnar, la vió con sus ojos, era incluso más preciosa de lo que pensaba, y que gracias a que venció al miedo paralizante pudo olerla y llenarse del aroma embriagador de la libertad, y miró al mundo cara a cara, con una sonrisa de satisfacción, segura de sí misma, no sintiéndose vencedora, sino sabiendo que había tomado su decisión, buena o mala la suya.

1 comentarios:

Anuska dijo...

Merece la pena arriesgarse.. es como ir a un 50%, si no te arriesgas sabes lo que hay, pero si lo haces tienes el 50% de que salga bien o de que salga mal... pero eso nos da emoción y tensión en la vida, para evitar no caer en la monotomía para no aburrirnos.

Y yo creo que si merece la pena soñar despierta, siempre claro distingas la realidad de los sueños. Porque soñar de esperanza... ¿y la esperanza no es lo último que se pierde?

P.D: La foto me gusta... mucho mucho.